Me sorprendió ayer la falta de rigor de la señora Rahola en su columna. Parece que se ha dejado arrastrar por esa ola que quiere aprovechar la coyuntura para resucitar a Karlitos y sus muchachos.
Tengo veinte años. Ayer voté por primera vez y sé que no para elegir al Presidente del Gobierno. Metí dos papeletas: una para el Congreso y otra para el Senado. Serán mis representantes en ambas Cámaras quienes elijan al Presidente, como se hace en Grecia, en Italia y en casi todos los sistemas democráticos.
En España hemos tenido que adelantar las elecciones porque somos incapaces de ponernos de acuerdo para salir del atolladero. Lo de Grecia e Italia, si prospera, sí que es democracia: un Parlamento unido para nombrar a un líder capacitado que, sin necesidad de mayoría absoluta, sino apoyándose en las fuerzas que en su día votaron los ciudadanos, dirija la nave fuera de la tormenta a fuerza de remos de distintos colores que bogan en la misma dirección. ¿Tecnócratas? Quizá. ¿Elegidos democráticamente? ¡Seguro!
Santi Vigo
Etiquetas: Crisis económica, democracia, indignados, Monti, Papademos, rahola, tecnócratas